

Los ingenieros de INA fueron los pioneros en el sector de mercado de los accionamientos sin mantenimiento de las válvulas de los motores de combustión interna de altas revoluciones: el accionamiento directo de las válvulas mediante taqués hidráulicos. En 1974, nuestro nuevo concepto superó el primer exámen serio cuando fue seleccionado por Mercedes Benz para utilizarlo en la producción en serie del motor de 8 cilindros de su segmento de lujo. Esta decisión se debió, principalmente, a la emisión mínima de ruido del accionamiento de las válvulas, que funcionaba sin juego. Al mismo tiempo, Porsche también demostró, mediante una prueba de preserie en un coche de carreras (917), que se podían alcanzar unas velocidades de rotación muy altas con nuestros accionamientos de válvulas.
Ventajas de la regulación automática del juego de válvulas: